Sobre el perfume:
100ml
Prometiste no volver. Pero el exceso tiene tu número guardado.
Stupid Sugar Daddy es barroco, teatral y un poco exagerado como debe ser. La salida es caramelo tostado y vainilla cremosa, un acorde gourmand que entra como si estuviera en su propia alfombra roja. Cuando parece que todo es azúcar, aparecen maderas cálidas, un toque licoroso y un susurro de tabaco que le dan columna vertebral. No es un postre. Es un espectáculo con presupuesto.
No es inocente.
Es consciente… y encantado.
Empalaga. Y repites.
Sobre el perfume: